1. Define qué vas a analizar
Antes de empezar el DAFO debes decidir qué quieres estudiar. Puede ser una empresa, un proyecto, un producto o incluso una idea de negocio.
Para hacerlo correctamente:
- Define claramente el objetivo del análisis.
- Determina el contexto (mercado, sector, competencia).
- Decide quién participará en el análisis.
2. Analiza los factores internos
Los factores internos dependen directamente de la organización o proyecto. Aquí se identifican las fortalezas y debilidades.
Fortalezas
Aspectos internos que ayudan a tener ventaja.
- Recursos disponibles
- Experiencia del equipo
- Buena reputación
- Tecnología o conocimientos propios
Debilidades
Aspectos internos que limitan el rendimiento.
- Falta de presupuesto
- Poca experiencia en el mercado
- Problemas de organización
- Dependencia de pocos clientes
3. Analiza los factores externos
Los factores externos no dependen de la organización, pero pueden influir positiva o negativamente.
Oportunidades
Situaciones externas que pueden aprovecharse.
- Nuevas tendencias del mercado
- Avances tecnológicos
- Aumento de la demanda
- Poca competencia en un sector
Amenazas
Factores externos que pueden causar problemas.
- Aumento de la competencia
- Cambios en la legislación
- Crisis económica
- Cambios en los hábitos de consumo
4. Relaciona los resultados
Una vez completadas las cuatro áreas del DAFO, el siguiente paso es comparar los resultados para tomar decisiones estratégicas.
- Aprovechar fortalezas para utilizar oportunidades.
- Mejorar debilidades antes de que se conviertan en problemas.
- Usar fortalezas para defenderse de amenazas.
- Reducir debilidades que puedan empeorar ante amenazas.
5. Extrae conclusiones
El análisis DAFO no termina al rellenar la tabla. El objetivo final es obtener ideas claras para mejorar la situación analizada.
- Definir estrategias de mejora.
- Tomar decisiones basadas en el análisis.
- Planificar acciones concretas.
- Revisar el DAFO periódicamente.